Whey

La proteína de suero lácteo se obtiene durante la elaboración del queso, descomponiendo la leche en dos partes: la caseína, que es la parte semisólida y el suero de leche que es la parte líquida. A pesar de la proveniencia del suero de leche, su contenido en lactosa es bajo. La proteína de suero de leche es la que tiene mayor valor biológico. Entendiéndose por valor biológico a la fracción de nitrógeno absorbido y retenido por el organismo, representando la máxima capacidad de utilización de la proteína. Es una gran fuente de proteínas, convirtiéndose en un nutriente básico en la alimentación de deportistas ya que favorece el crecimiento muscular y posee un bajo contenido en grasa. Sus principales funciones: antioxidante, participa en el sistema inmunológico y fundamentalmente protege el tejido muscular. Posee una alta concentración de aminoácidos esenciales, un gran porcentaje son aminoácidos de cadena ramificada favoreciendo el crecimiento muscular. Además son una gran fuente energética para el músculo y tejidos. Es la proteína que proporciona una mayor cantidad de BCAA’s. Además aporta vitaminas y minerales. Actúa como anticuerpo frente a agentes externos como los microorganismos. Ayuda en la producción de glutatión y es una gran fuente de inmunoglobulinas. Disminuye el estrés oxidativo, mejorando las defensas antioxidantes y previniendo la destrucción de células grasas y proteicas. Fácilmente digestible y absorbible, ya que no necesita degradarse en el estómago sino que se digiere directamente en el intestino delgado donde se degrada. La proteína de suero lácteo contiene vitaminas B2, B12, ácido fólico y minerales como el calcio, fósforo, potasio y magnesio. Como conclusión decir que, la toma de proteínas de suero de leche como complemento al entrenamiento y dieta de los deportistas, verá sus resultados a corto plazo, ganando musculatura y obteniendo energía extra para su entrenamiento.